Por Kalisca Espinoza, estudiante de Periodismo, UVM.

Con el aumento considerable de contagios en Putaendo, ha ido creciendo la angustia, incertidumbre e intranquilidad para algunas familias, considerando que aún existen personas que no se toman en serio la pandemia y no siguen las medidas sanitarias con son básicas para poder controlar y disminuir los contagios en la comuna. El ser humano al no saber el tiempo de duración de la crisis, ni en qué momento podría ser afectado por el virus, genera una fuerte inestabilidad y pérdida de control, lo que con lleva a contraer mayor estrés, ansiedad y depresión.

Con el confinamiento, encierro, economía, clases online, constate sensación de contagiarse, son claramente algún efecto psicológico, social y neurológico, sobre todo a grupos más vulnerables, como niños, adultos mayores y jóvenes. Quizás digan que lo jóvenes son más fuertes psicológicamente, pero el estrés que tuvieron que sobrellevar en las clases online, las cuales la mayoría no entendía nada, más el exceso de trabajos, destacando que muchos no contaban con computadores, acomplejaban a más de a uno y la misma familia.

Es necesario intervenir de manera integral para poder evitar que el Covid-19 no tenga efectos más allá de enfermedades respiratorias. En Putaendo a comparación de otras ciudades los contagios y muertes han sido mínimas, pero nadie se ha preocupado por la salud mental de las personas, no han hecho estudios para observar si la depresión, ansiedad con la pandemia han aumentado, las postas en sectores rurales escasamente cuentan con una psicóloga que viene una vez al mes.

Las personas deben de tener mejores condiciones psicológicas, las que sean capaces de enfrentar con solvencia las complicaciones y apoyar al resto de los integrantes de su familia. Está demostrado que un deterioro en la salud mental, genera bajas en el sistema inmune, por ende, quedarían más vulnerable a los efectos del coronavirus.

Es importante entender que el distanciamiento social, no significan eliminar los contactos y dejarse consumir por la soledad. Más que nunca se requiere acompañar, conversar y preocuparse por los demás, aunque sea de manera virtual. El diálogo permanente con los adultos mayores aleja los fantasmas de la soledad, destacando que ellos son lo que más han sufrido de la soledad en la pandemia

La Municipalidad y la salud de Putaendo debe apoyar con profesionales en el área de salud mental y aplicar modelos de contención para quienes lo necesiten, incluso de forma online, para prevenir, apoyar y sobre todo mejorar la vida de muchas personas que a simple vista no se nota que necesitan este tipo de apoyo o que simplemente la soledad los consume en silencio.

No es necesario esperar que las cifras de depresión, ansiedad, estrés aumenten y lleguen a un alto nivel para comenzar a actuar. La salud mental es importante de igual manera que la salud física.