La tarde del viernes a través del abogado de la entidad religiosa y sin aviso previo, fueron despedidos 23 funcionarios de planta del Obispado de San Felipe. La drástica medida que tomó de sorpresa al personal con años prestando servicios a la iglesia católica en Aconcagua se registró a horas de que fuera ordenado el nuevo Obispo de la Diócesis de Aconcagua, Padre Gonzalo Bravo.

De acuerdo a lo informado por algunos de los ahora desempleados, cerca de las 18:00 horas a través del abogado del Obispado fueron notificados de su despido, que firmó el Administrador Apostólico Jaime Ortiz de Lazcano, en su última acción antes de entregar la Diócesis al nuevo obispo en ceremonia que se realizó este sábado en el Santuario de Santa Teresita en Auco.

El despido masivo en el Obispado de San Felipe, afectó a 23 empleados de un total de 27, algunos con más de 30 años desempeñándose en la administración de la Diócesis.

La drástica determinación que se concreta en uno de los momentos socioeconómicos más difíciles que ha enfrentado la sociedad en el país y la zona por la pandemia de Coronavirus, tendría como argumento la crisis económica que está atravesando el Obispado.

Ante la situación económica mencionada la administración y consejo asesor del Obispado, aparte del despido masivo de funcionarios que se concretó este viernes, ya tendría tomada la decisión del cierre del Casa de Retiro Juan XXII, ubicada en calle Cajales, el arriendo de la casa ocupada por el ex Obispo Cristian Contreras en El Descanso, y la posible venta de la radio Encuentro.

Fuente:Elaconcagua.cl