Fuente: Bio Bio Chile.

Detectar partículas invisibles es como tratar de sacar una foto en la oscuridad total. Ese es el desafío que enfrentan los científicos en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN). Allí, en el laboratorio de física de partículas más grande del mundo, un equipo con participación chilena logró resolver un problema clave para que uno de los experimentos funcione correctamente.

El Dr. Jilberto Zamora Saá, director del Centro Teórico y Experimental de Física de Partículas (CTEPP) de la Universidad Andrés Bello (UNAB) e investigador del Instituto Milenio SAPHIR, diseñó un escudo de neutrones —una especie de “caja protectora”— que permite que los detectores del experimento SND@LHC puedan hacer bien su trabajo.

El proyecto fue publicado en la revista científica internacional Journal of Instrumentation dedicada a publicar investigación sobre instrumentación y detectores.

¿Qué son las partículas invisibles

El principal objetivo del experimento SND del CERN es el estudio de los neutrinos que se producen en las colisiones de protones en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC).

Los neutrinos son partículas subatómicas fundamentales que carecen de carga eléctrica y poseen una masa diminuta, casi nula, lo que les permite atravesar la materia prácticamente sin interactuar con ella.

Estos fragmentos de materia se originan en reacciones nucleares, como el núcleo del Sol, las explosiones de supernovas y colisiones en el universo profundo. De allí viajan libremente, atravesando planetas completos, estrellas e incluso el cuerpo humano. De hecho, cada segundo, billones de ellos -procedentes del Sol- atraviesan a las personas.

Estas partículas subatómicas permiten a los científicos estudiar el origen del universo y otros misterios de la física, como la materia y la antimateria, la materia oscura y el Modelo Estándar.

Asimismo, los neutrinos son tan difíciles de detectar que, para su estudio, los científicos construyen detectores de partículas muy sensibles, capaces de registrar las improbables interacciones entre los neutrinos y la materia, tal como ocurre en el experimento SND@LHC.

¿El problema? Dentro del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) hay una enorme cantidad de radiación compuesta por protones, neutrones y otras partículas, que afectan el desempeño de los detectores más sensibles, haciendo que estos dejen de registrar información útil y, por ende, dificultando el estudio de los neutrinos