Opinión: "Tan claro como el agua ¿De verdad es de todos?"

Opinión: "Tan claro como el agua ¿De verdad es de todos?"

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Por Joaquín Gallardo Astudillo // “Es al menos curioso que a más de cuatro años de haber defendido ‘el agua de Putaendo’ hoy se le cierre la puerta de golpe a los Comités de Agua Potable Rural para la obtención de derechos de agua. ¿Es realmente el agua de todos los putaendinos la que defendimos?”

Amigas y amigos, como siempre es un gusto para mi dirigirme a ustedes a través de estas lineas para plantear temáticas al debate comunal.

En esta oportunidad, quiero abordar un tema sensible y complejo, que no ha tenido la atenc14051763_10210008281988164_4076753044524542741_nión que requiere: la realidad de los Comités de Agua Potable Rural y la posibilidad cierta que sean poseedores de derechos de agua del Embalse Chacrillas.

Quiero comenzar precisando que me parece excelente que algunos candidatos incluyan también esta temática dentro de sus propuestas, pues se necesita de varios criterios para generar un consenso común y una solución de acuerdo a las mayorías, en lo que respecta a la toma de decisiones.

Todos sabemos la importante labor que desarrollan los Comités de Agua Potable Rural (APR), aún con el escaso apoyo que reciben en comparación al servicio que prestan, más aún cuando se debe pagar por los derechos de agua que permitan la distribución del vital elemento a miles de putaendinas y putaendinos usuarios de estos sistemas. Montos que aumentan de acuerdo a criterios poco entendibles.

El Embalse Chacrillas marca un hito en la historia de Putaendo, no tan sólo por ser la mayor obra que se ejecuta en nuestra comuna, sino que se traduce en un beneficio para regantes y agricultores, principalmente por ser una potente herramienta para enfrentar las épocas de sequía y ser un impulso a la reactivación de la actividad agrícola. Sin embargo, estos beneficios deben expandirse hacia los APR, pues la Dirección de Obras Hidráulicas (D.O.H) posee derechos eventuales de la mega obra, y aquí es donde deseo reforzar el punto de si es tan cierto que “el agua es de todos los putaendinos”.

Hace cuatro años, la comuna se enteró con sorpresa e indignación cómo la Dirección General de Aguas (DGA) en el gobierno de Sebastián Piñera entregó derechos de agua no consuntivos del Río Rocín a la empresa Colbún. Casi en forma inmediata se hicieron llamados a defender “el agua de Putaendo”, logrando con ello una importante conquista social a punta de acuerdos, donde en teoría primó la voluntad de la comunidad, posicionando además otros liderazgos electorales, obvio.

Es de público conocimiento que, tal como lo menciono y al igual como lo han hecho otros candidatos, existen derechos disponibles en manos de la DGA, sin embargo, hoy priman posturas más bien personales por sobre las necesidades colectivas. Hablamos de miles de personas que son usuarios de los APR y que también sufren con la sequía, por ende, bajo las circunstancias por las que atraviesa la comuna, resulta injusto que los Comités de Agua Potable Rural de Los Patos, Casablanca, Juan Rozas, Las Coimas, Piguchén, Guzmanes y Quebrada Herrera deban asegurar el recurso hídrico para sus beneficiarios a punta del signo $ que les es establecido.

También me parece curioso que después de décadas de injusta espera, hoy, en un año de elecciones municipales, se haya concretado la solución para los residentes de Casablanca, omitiendo por cierto que también deberán pagar por el beneficio… Ups! a alguien se le olvidó en el discurso.

El otorgamiento de derechos de agua, que sitúa como propietarios de los mismos a estas organizaciones cooperativistas, permite que recursos que hoy son destinados para comprar agua de bebida sean destinados a obras de mejoramiento de las plantas de tratamiento y distribución, entre otras iniciativas. Por ello, hay que dejar de lado las miradas individualistas y no olvidar que todos somos putaendinos, razón por la cual hoy, los verdaderos dueños del agua no deben cometer el error soberbio de “cerrarle la llave” a quienes hoy necesitan una solución y que atraviesan por situaciones complejas durante algunas épocas del año.

Espero que este mensaje que tanto yo, como otros, hemos establecido, remueva las conciencias de aquellos que tienen en sus manos la decisión de beneficiar a miles o seguir beneficiando sólo su criterio personal, dejando la frase “el agua es de todos” sólo como una bonita ilusión, pero distante del verdadero concepto que hoy se inscribe en Putaendo. “Hoy el agua compañeros, no es de todos”.

Nuevamente agradecido de este espacio, que como siempre, espero sea un aporte al debate y a la opinión.

Joaquín Gallardo Astudillo.
Estudiante de Periodismo
Candidato a concejal Putaendo
S-38.

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